Óscar Puente afronta este martes su examen más difícil como ministro de Transportes: comparece, a petición propia, ante la Diputación Permanente del Congreso para rendir cuentas por el accidente de Urda, que dejó 69 muertos el pasado 28 de octubre. Lo hará sin plantearse dimitir y con un mapa adverso: PP, Vox, PNV y Junts suman 35 de los 69 puestos de la Cámara en periodo preelectoral y todos exigirán su cese. Ya no es solo la oposición.
Los socios también piden su salida
La presión ha cruzado la frontera del Gobierno. Podemos, Frente Amplio y BNG se han sumado a la exigencia de dimisión, y los Comuns ya pidieron su salida tras su anterior comparecencia. El presidente del PNV, Aitor Esteban, lo ha formulado en público: «¿Qué tiene que pasar para que se asuman responsabilidades políticas en España?». Para el partido que fue socio fiable de la legislatura, el accidente es «terrible e inasumible» y el sistema de infraestructuras «ha quedado en entredicho».
La cifra que pesa sobre el ministro es doble: los 69 muertos de Urda se suman a los 46 del accidente de Adamuz, el otro siniestro ferroviario grave de la legislatura. Dos tragedias en la misma cartera en menos de un año.
Puente se aferra al cargo
El ministro llega a la comparecencia con una sola carta de gestión: el paquete de ayudas a las víctimas que el Consejo de Ministros aprueba ese mismo martes, siguiendo el modelo aplicado tras Adamuz, con una ayuda estatal no reembolsable por fallecido, anticipos de responsabilidad civil y un fondo para lesiones. Su intención, según su entorno, es defender la gestión de la emergencia y anunciar la renovación del sistema ferroviario, no entregar el acta.

El Gobierno, acorralado a una semana de la campaña
Sánchez retomó este lunes la agenda pública con un recuerdo a las víctimas y la promesa de no recortar en servicios públicos, mientras Feijóo le acusaba de encargar sondeos para medir el coste electoral del cese. Terminado el luto oficial de tres días, todos los partidos salvo Vox -que nunca interrumpió sus actos- vuelven hoy a la precampaña del 29N con Urda como eje inevitable.
La comparecencia de mañana marcará la semana: si Puente resiste, el desgaste pasa a Moncloa; si cae, sería el primer cese del Gobierno en plena recta final electoral.
Fuentes: Congreso de los Diputados (composición de la Diputación Permanente) y declaraciones públicas de los grupos parlamentarios.
Recibe las guías y tablas nuevas de El Prisma
Datos verificados contra fuentes oficiales y plantillas que puedes usar, directo en tu correo. Sin spam.

Comentarios 0
Los comentarios se publican tras revisión de la redacción. Sé respetuoso: no se admiten insultos ni enlaces.