Siete vuelos de pasajeros en Europa fueron objeto de inspecciones o desvíos el martes, 3 de noviembre, tras una sucesión de amenazas de bomba que las autoridades británicas describieron como falsas alertas maliciosas. Entre ellos figuró un vuelo de Ryanair procedente de Manchester que aterrizó en Murcia. Los aviones llegaron a tierra de forma segura y no se encontraron explosivos en las inspecciones descritas por BBC y The Guardian.
La coincidencia de los avisos ha abierto preguntas sobre una posible coordinación, pero esa relación no está acreditada en las informaciones contrastadas. Tampoco hay base para atribuir la serie a un Estado, un grupo terrorista o una persona concreta. Las investigaciones y el intercambio de información entre países son distintos de una conclusión sobre la autoría.
Un desvío en Polonia y revisiones en Roma
Un avión de LOT que había salido de Londres-Heathrow con destino al aeropuerto Chopin de Varsovia fue desviado a Modlin, el otro aeropuerto de la capital polaca. Allí se evacuó a los pasajeros y se revisó el aparato. Un portavoz del aeropuerto confirmó a AFP, en declaraciones recogidas por The Guardian, que no se encontró nada y que la instalación reabrió tras un cierre temporal.
Otro vuelo, de Scandinavian Airlines entre Copenhague y Varsovia, aterrizó en Chopin, donde se sometió a una inspección que tampoco halló explosivos. La respuesta operativa no fue idéntica en todos los casos: recibir una amenaza no implica automáticamente que un avión se desvíe.
En Roma-Fiumicino fueron revisados dos vuelos de Ryanair procedentes de Lisboa y Dublín. El segundo fue escoltado por cazas italianos hasta su aterrizaje. BBC informó de que los controles sobre pasajeros, equipajes y aeronaves dieron resultado negativo y se levantó la alerta.

El vuelo que llegó a Murcia
El avión de Ryanair que había salido de Manchester fue recibido por vehículos de emergencia al llegar a Murcia. Las autoridades españolas comunicaron que no se hallaron explosivos, según las dos coberturas internacionales. Una pasajera relató a BBC que no conoció la amenaza durante el vuelo y que, después del aterrizaje, los ocupantes abandonaron el avión dejando sus pertenencias.
Ese testimonio describe la experiencia de una viajera. No permite reconstruir por sí solo qué información recibió la tripulación ni cada decisión adoptada desde tierra. Para esos extremos harían falta los partes y las explicaciones de los responsables de la operación.
Las autoridades búlgaras comunicaron también avisos contra un vuelo de Wizz Air desde Bérgamo y otro de Ryanair desde Dublín con destino a Sofía. Ambos aterrizaron de forma segura y no se localizaron artefactos, según la información del Ministerio de Transportes recogida por The Guardian.
La alerta no demuestra un explosivo
La serie del martes se produjo después de otro desvío el lunes: un Wizz Air que volaba de Londres-Luton a Sofía aterrizó en Budapest tras recibir una amenaza durante el trayecto. No debe sumarse ese episodio del día anterior como si fuera otro de los siete vuelos del martes.
Las revisiones, evacuaciones o escoltas demuestran que se activaron medidas de seguridad, no que hubiera una bomba a bordo. El resultado conocido de los controles es negativo. Lo que permanece abierto es si los avisos compartían origen y quién los emitió, cuestiones que no se resuelven por su proximidad temporal ni por las especulaciones que circulen en redes.
Fuentes
- Cronología y autoridades, The Guardian, 3 de noviembre
- Inspecciones, vuelos y testimonio de Murcia, BBC
- Confirmaciones de operadores, AeroTime, 3 de noviembre
- Un avión de Ryanair despega de Colonia/Bonn en febrero de 2016. Archivo: no es uno de los vuelos afectados. © Raimond Spekking / CC BY-SA 4.0 (via Wikimedia Commons). Sin recorte.
- Boeing 787-9 de LOT en JFK, junio de 2018. Archivo: no es el aparato desviado a Modlin. Foto: Adam Moreira (AEMoreira042281), CC BY-SA 4.0. Sin recorte.
- Licencia de la fotografía 1
- Licencia de la fotografía 2

Comentarios 0
Los comentarios se publican tras revisión de la redacción. Sé respetuoso: no se admiten insultos ni enlaces.