EL PRSMA

Periodismo en todos sus ángulos

MERCADOS
EURÍBOR OCT 3,239 % ▼ -0,008 pp·IBEX 35 19.404,7 ▲ +2,90 %·BTC 69.405 € ▲ +0,68 %·ETH 2.053 € ▲ +0,81 %·

Qué es el Sahel y por qué se ha convertido en el vecino caliente de España

Tres golpes de Estado, una guerra yihadista, la retirada de Francia y el desembarco de Rusia han convertido el Sahel en uno de los puntos más inestables del planeta. Y está a unos cientos de kilómetros de Canarias.

Paisaje del Sahel en Mali: tierra roja, charcas y acacias en la carretera hacia Tombuctú.
Paisaje típico del Sahel en Mali, la banda semiárida al sur del Sáhara. La región concentra hoy algunas de las crisis más graves del continente africano. Foto: Annabel Symington / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)


0

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viaja este martes a Mauritania con un objetivo claro: reforzar la cooperación contra las mafias que lanzan cayucos hacia Canarias. Ese viaje apunta directamente al Sahel, la franja semiárida al sur del Sáhara que se ha convertido en uno de los lugares más inestables del mundo: tres golpes de Estado, una insurgencia yihadista que asfixia capitales, la salida de Francia y Estados Unidos y la llegada de Rusia. Esto es lo que está pasando allí y por qué afecta a España.

Qué es exactamente el Sahel

El Sahel (en árabe, «orilla» o «costa») es la banda de sabana semiárida que separa el desierto del Sáhara de la África tropical, y que cruza el continente del océano Atlántico al mar Rojo. No es una frontera administrativa, sino una zona de transición climática que, según la definición más usada, abarca Senegal, Mauritania, Mali, Burkina Faso, Níger y Chad, además de franjas de países vecinos.

Es una de las regiones más pobres del mundo, con una población muy joven que crece a gran velocidad y unos Estados con presencia débil fuera de las capitales. Esa mezcla (pobreza, clima cada vez más extremo y gobiernos frágiles) es el caldo de cultivo de todo lo demás.

Por qué se ha desestabilizado: golpes, yihadismo y cambio de potencias

Desde 2020, la región vive una cascada de golpes militares: Mali (2020 y 2021), Burkina Faso (2022) y Níger (2023). Los tres países, hoy gobernados por juntas, se han agrupado en la Alianza de Estados del Sahel (AES), convertida en confederación, y abandonaron la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), la organización regional, cuya salida se hizo efectiva en enero de 2025.

El detonante declarado de los golpes fue la inseguridad. Grupos yihadistas como el JNIM, vinculado a Al Qaeda, y el Estado Islámico en el Gran Sáhara controlan rutas y zonas rurales enteras. El síntoma más visible: desde septiembre de 2025, el JNIM mantiene un bloqueo de combustible contra Bamako, la capital maliense, atacando los convoyes de cisternas que la abastecen. Más de un año después, el suministro sigue siendo irregular y el Ejército escolta las cisternas, según ha documentado RFI.

El mapa militar también ha cambiado de manos. Francia puso fin a la operación Barkhane en 2022 y acabó retirándose de Mali, Burkina Faso, Níger y, después, de Chad, Senegal y Costa de Marfil; Estados Unidos abandonó en 2024 su gran base de drones de Agadez, en Níger. En su lugar ha entrado Rusia: el contingente África Corps, heredero del grupo Wagner, asesora a las juntas, y este octubre los tres países de la AES lanzaron un canal de televisión común, Tafouk TV, con apoyo ruso. Mientras, Argelia ha desplegado tropas en Níger, un movimiento que ha incomodado a sus vecinos.

Mapa del Sahel y África occidental, con Mauritania, Mali, Burkina Faso, Níger y Chad.
El Sahel, del Atlántico al mar Rojo. En la esquina superior izquierda, Canarias: la costa de Mauritania está a unos 700 kilómetros del archipiélago español. Foto: JRC, European Commission / Wikimedia Commons (CC BY 4.0)

Hay alguna salida a la vista

Tibia, pero la hay. El 17 de octubre de 2026, la CEDEAO y la AES celebraron en Dakar su primera reunión ministerial para reconstruir la relación, según el comunicado oficial de la CEDEAO. Es el primer diálogo formal desde la ruptura y abre la puerta a acuerdos sobre libre circulación y comercio entre los países del golfo de Guinea y los tres sahelianos sin salida al mar.

Por qué le afecta esto a España

Primero, por geografía: la costa de Mauritania está a unos 700 kilómetros de Canarias. La ruta atlántica hacia el archipiélago es la vía migratoria más directa entre el Sahel y Europa: según ACNUR, 7.133 personas llegaron a Canarias entre enero y septiembre de 2026, la mayoría en cayucos salidos de Mauritania y Senegal. Las semanas recientes han traído un repunte que explica el viaje de Marlaska a Nuakchot.

Segundo, por seguridad: un Sahel ingobernable es un refugio para grupos armados a dos pasos del flanco sur de Europa, y la inestabilidad se contagia a países costeros como Senegal o Costa de Marfil. Tercero, por economía: la región es clave en el suministro de uranio (Níger) y en las rutas comerciales del oeste africano, un tablero en el que España tiene intereses directos, empezando por el Sáhara Occidental.

Qué vigilar en los próximos meses

Tres cosas: si el bloqueo yihadista a Bamako rompe la junta maliense o la fortalece; si el diálogo CEDEAO-AES de Dakar tiene segunda ronda con acuerdos concretos; y si la cooperación entre España y Mauritania consigue frenar las salidas de cayucos antes de que llegue la temporada de buen tiempo, cuando la ruta se dispara.

Newsletter

Recibe las guías y tablas nuevas de El Prisma

Datos verificados contra fuentes oficiales y plantillas que puedes usar, directo en tu correo. Sin spam.

Fuentes: ACNUR (llegadas a España, enero-septiembre de 2026), RFI, comunicado oficial de la CEDEAO de 17 de octubre de 2026 y Ministerio del Interior.

Comentarios 0

Los comentarios se publican tras revisión de la redacción. Sé respetuoso: no se admiten insultos ni enlaces.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *