
El 28 de abril de 2025, España y Portugal sufrieron el mayor apagón eléctrico de su historia reciente: horas sin luz, sin cobertura móvil en muchas zonas y con datáfonos muertos en los comercios. Aquel día, en los foros cripto, la conversación fue doble: los escépticos dijeron «¿veis? vuestro dinero digital no sirve de nada» y los entusiastas respondieron «bitcoin siguió funcionando». Los dos tienen parte de razón, y en la parte que separa a unos de otros está la información útil.
El dato primero: qué pasó de verdad el 28-A
Durante el apagón ibérico, la cadena de bloques de bitcoin no dejó de funcionar ni un segundo: es una red global y España es una fracción mínima de su potencia de cálculo. Los bloques siguieron saliendo cada diez minutos en el resto del mundo. Lo que dejó de funcionar fue el acceso local: sin electricidad ni datos móviles, nadie en la península podía consultar su saldo, enviar una transacción o pagar con cripto en una tienda. Tampoco podía pagar con tarjeta, por cierto: los TPV también necesitan red.
Esto separa dos preguntas que el debate suele mezclar: ¿sobrevive la red bitcoin a un apagón? (sí, sobradamente) y ¿te sirve a ti durante el apagón? (no, salvo preparativos muy concretos).
Qué tecnologías existen para el escenario de cero conectividad
No son ciencia ficción; todo esto existe y está documentado:
Satélite. Blockstream opera desde 2017 una red de satélites que emite la cadena de bloques a todo el planeta. Con una antena de satélite barata (de televisión) y un receptor de radio definido por software, puedes recibir y verificar bloques sin internet. Solo recibes: para emitir una transacción sigues necesitando algún canal de subida.
Radioafición. En 2019 se completó la primera transacción de bitcoin enviada por onda corta (radio HF), de Toronto a Michigan, sin internet. Es un experimento demostrado, no un servicio: lento y técnico, pero prueba el concepto.
Redes mesh. Dispositivos como goTenna permiten crear redes de malla entre móviles sin cobertura; se han hecho demostraciones de transacciones firmadas offline y retransmitidas de nodo en nodo hasta alcanzar un punto con conexión.

Transacciones firmadas en frío. Una transacción de bitcoin se puede construir y firmar sin conexión (en un dispositivo que nunca toca internet) y emitirse después por cualquier canal, incluso leída por teléfono. La clave privada nunca necesita la red.
Los escenarios, con probabilidad editorial
Escenario A – Apagones regionales de horas o días (probabilidad estimada: alta, es el que ya vivimos). La red bitcoin global ni se inmuta; tu acceso personal muere igual que tu tarjeta de crédito. Conclusión práctica: para emergencias de este tipo, el efectivo físico sigue siendo rey y la cripto es tan inútil como el datáfono. Preparación útil idéntica a la de cualquier ciudadano: algo de efectivo en casa.
Escenario B – Caída prolongada de internet en un país (probabilidad estimada: baja en España; ha ocurrido en otros países por decisión política). Aquí bitcoin muestra su diseño resistente: la red sigue fuera, y las vías alternativas (satélite, mesh, fronteras) permiten que el valor siga existiendo y sea recuperable. Tu dinero no desaparece; tu capacidad de moverlo se degrada, no se anula. Es un escenario donde la autocustodia (tener tus propias claves, no dejar los fondos en un exchange) marca la diferencia: un exchange caído o bloqueado no te devuelve nada.
Escenario C – Apagón global sostenido (probabilidad estimada: muy baja; no hay precedente). Si se va la luz en todo el planeta durante meses, bitcoin deja de funcionar como red activa. Y aquí la respuesta incómoda para los dos bandos: en ese escenario, tu banco tampoco funciona, los cajeros están muertos y el dinero digital del BCE es igual de inaccesible. El único dinero que opera en un colapso eléctrico global es el físico: billetes, oro, trueque. La cripto no es peor que el sistema bancario en ese mundo; simplemente no es mejor.
Qué tendría que pasar para que estos escenarios se muevan
El escenario A es historia, no hipótesis: ya ocurrió el 28-A. El B se movería si un Estado europeo cortara internet de forma sostenida, algo sin precedente en la UE. El C requeriría un evento de escala civilizacional (tormenta solar extrema, guerra). El seguimiento honesto es fácil: la Agencia Espacial Europea y la NASA vigilan el riesgo de tormentas solares con alertas públicas; si algún día hay aviso de una tormenta de clase G5 sostenida, este artículo se reabre.
Lo que esto no es
Ni un argumento para comprar bitcoin ni uno para descartarlo. Es el análisis técnico de una pregunta concreta que las redes responden con consignas. La respuesta corta: la red es antifragil; tu acceso a ella, no. Planifica en consecuencia.
Fuentes primarias: documentación de Blockstream Satellite; registro de la transacción por onda corta de 2019 (proyecto documentado públicamente por sus autores); crónicas técnicas del apagón ibérico del 28 de abril de 2025; protocolos de alerta de clima espacial de la ESA.