
A 28 días de las generales del 29 de noviembre, ningún partido ha publicado aún su programa completo. Lo que hay son anuncios de precampaña: documentos-marco, discursos y actos de presentación. En El Prisma no esperamos al PDF oficial para hacer el trabajo: hemos recogido lo que cada formación ha puesto ya sobre la mesa, con su fuente, y lo hemos pasado por el filtro de siempre: ¿es verificable, es medible, o es un eslógan?
Recordatorio del contexto: estas elecciones se adelantaron después de que Junts tumbara en el Congreso los decretos de vivienda del Gobierno. Las encuestas (ElectoPanel, 1 de noviembre) dan al PP un 31,5 % y al PSOE un 25,8 %. Las promesas que siguen se valoran en ese tablero.
PP: el «Contrato con España» de Feijóo
Lo prometido: 12 compromisos presentados como «contrato» personal de Feijóo: soberanía e integridad territorial, separación de poderes, «Estado más limpio y ligero», vivienda como «primer problema de los españoles», orden en inmigración, garantizar las pensiones, fortalecer la sanidad pública, elevar el nivel educativo, más seguridad, «fin al intento fiscal que asfixia a las familias», subir el salario medio y recuperar el prestigio internacional.
Qué aguanta verificación: de los 12 puntos, solo 4 son medibles hoy (vivienda, fiscalidad, salario medio, pensiones) y ninguno lleva cifra pública todavía. Verificaremos cuando salga el programa: cuántas viviendas, con qué presupuesto; qué impuestos baja y de dónde sale el dinero; a cuánto y cómo sube el salario medio. El resto («prestigio», «limpieza») son eslóganes hasta que tengan indicador.
Estado: pendiente de programa. Verificabilidad provisional: baja.
PSOE: continuidad económica y vivienda como herida propia
Lo prometido: continuidad de la política económica (reforma laboral, subidas del SMI, ingreso mínimo vital, excepción ibérica en la factura de la luz) y vivienda, con el parque público de alquiler como bandera.
Qué aguanta verificación: la parte económica es la más verificable de todas porque ya está en marcha: el SMI 2026 está en 1.221 € en 14 pagas (RD 126/2026), y el historial de subidas es dato público. La parte de vivienda tiene un problema de credibilidad aritmética: sus propios decretos cayeron por falta de apoyos, y esa caída provocó el adelanto electoral. La pregunta de verificación no es qué prometen, sino con qué mayoría piensan aprobarlo esta vez.
Estado: parcialmente verificable con datos ya públicos. La clave está en la aritmética parlamentaria post-29N.
Vox: «prioridad nacional» y remigración
Lo prometido: desregulación económica, rebaja de cargas tributarias, «remigración» y acceso a vivienda protegida y ayudas condicionado a un «período mínimo de arraigo, empadronamiento y vinculación con el territorio» y a la trayectoria de cotización de los inmigrantes.
Qué aguanta verificación: la condicionalidad de ayudas al empadronamiento ya existe en el ordenamiento (el padrón es requisito general), así que la novedad real es endurecer los períodos. La «remigración» no tiene aún traducción normativa pública: sin texto, no se puede verificar ni su legalidad constitucional ni su coste. Es la propuesta con más distancia entre titular y detalle.
Estado: titulares sin programa. Verificabilidad provisional: muy baja.

Podemos: «paz, casa y trabajo»
Lo prometido: cinco puntos: «las casas son para vivir», bajar el coste de la vida, «ni un euro para guerras», SMI de 1.800 € y jornada laboral de 30 horas, y protección de lo público y del clima.
Qué aguanta verificación: el SMI de 1.800 € es una cifra concreta y verificable (un +47 % sobre el actual de 1.221 €; su coste y efectos se pueden modelar, y lo haremos con nuestras calculadoras). La jornada de 30 horas también es medible: el Gobierno actual no logró sacar adelante ni la de 37,5 horas. Son propuestas claras con factibilidad dudosa: verificables en el número, improbables en la aritmética.
Estado: promesas medibles, factibilidad por verificar.
Frente Amplio (ex-Sumar): Colau y la intervención de la vivienda
Lo prometido: con Ada Colau como candidata, «intervenir el mercado de la vivienda», «la soberanía popular por encima de los fondos de inversión», salarios y servicios públicos, y medidas climáticas.
Qué aguanta verificación: la referencia más concreta es el historial de Colau en Barcelona (limitaciones a fondos buitre, regulación de pisos turísticos), que sí tiene resultados medibles, en ambos sentidos: el precio del alquiler en Barcelona siguió subiendo durante su mandato. La promesa tiene trayectoria real detrás, y también datos incómodos. Ambos estarán en nuestra verificación.
Estado: hay historial verificable, falta el programa.
ERC y el resto
ERC irá con Gabriel Rufián como cara visible y acuerdo de campaña con Podemos. Los partidos territoriales (Junts, PNV, EH Bildu, BNG) negociarán de nuevo la gobernabilidad: con las encuestas actuales, ningún bloque suma sin ellos. Sus programas los añadiremos en cuanto existan.
Qué pasa ahora
Cuando se publiquen los programas completos, esta pieza se convierte en la verificación una a una de las tres propuestas estrella de cada partido: con cifra, fuente y coste. Es la misma mecánica que ya usamos en el recopilatorio de bulos del 29N: la promesa se cuelga, se verifica y se deja a la vista el resultado. Sin cocina, como con las encuestas.
Fuentes: acto de presentación del «Contrato con España» del PP (EFE, octubre 2026); declaraciones del ministro de Economía en Onda Cero; líneas generales de Vox anunciadas por Abascal (octubre 2026); cinco puntos de Podemos (presentación pública); acto de Frente Amplio del 17 de octubre de 2026; RD 126/2026 (SMI). Estado de los programas verificado a 1-11-2026: ninguno publicado aún.